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¿ES LA INGENIERÍA DE DETALLE UN " COMMODITY " ?

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¿ES LA INGENIERÍA DE DETALLE UN " COMMODITY " ?

Position Paper - AIC (Chile)*


Según las definiciones clásicas, "commodity" es "un artículo transportable de comercio o intercambio", o bien : " un activo tangible, que los inversionistas intercambian en un mercado, sobre la base de un precio contado o a futuro". Por otro lado, en el léxico del comercio internacional y financiero, se denominan como "commodities", los bienes y activos que responden a una especificación precisa previa (y por lo tanto "repetibles") en cuanto a sus características físicas, composición química y propiedades relativas a su resistencia mecánica, si es el caso. Ejemplos de lo anterior son los Cátodos de Cobre grado A, el Acero en Barras para Hormigón A63-42H, los hormigones H30, la Celulosa con grado de blancura 95% ISA. determinados productos agrícolas y materias primas, etc,


Ultimamente, altos Ejecutivos de diversas instituciones y empresas públicas y privadas, han comentado que, por ser la Ingeniería de Detalle el proceso que sigue a la Ingeniería Conceptual y a la Ingeniería Básica, el "servicio" correspondiente a la tal fase de ingeniería de detalle, estaría suficientemente especificado como para que ésta fuese un "commodity", es decir, una mercancía de propiedades y especificaciones absolutamente definidas previamente, y, en consecuencia, debería comprarse al menor precio ofrecido por el mercado.


La Asociación de Ingenieros Consultores de Chile, AG., discrepa de esta apreciación, por cuanto el servicio de la Ingeniería de detalle, sigue siendo un proceso de creación intelectual, en el que las diferentes especialidades que participan, según sea el proyecto que se trate, interactúan dentro de los márgenes que les son propios en las diferentes fases del diseño. En la eficacia de este trabajo en equipo, influye la experiencia de los profesionales que participan y las más o menos acertadas decisiones que se adopten. En efecto, dentro de una gama de alternativas entre las que se debe optar, aun en un proceso de ingeniería de detalle, las opciones que se seleccionen para lograr una completa y final optimización de los diseños, tienen una real capacidad amplificadora, de modo que un mismo proyecto desarrollado de forma totalmente independiente, por ejemplo, por tres equipos profesionales diferentes, puede dar como resultado tres diseños finales que difieren sustancialmente en cuanto a grados de optimización, y consecuentemente, en cuanto a costos de inversión, de mantenimiento, de vida útil y de seguridad física.


Más aún, se puede dar el caso que uno de estos grupos demuestre que alguna de las fases anteriores de la ingeniería básica, adoleció de algún error u omisión de opciones interesantes, o no analizó en profundidad otra alternativa aún más conveniente, situaciones éstas en que desaparece completamente la premisa de que la "mercancía tenía propiedades y especificaciones absolutamente definidas previamente", que la harían transable al menor precio.


A todo lo anterior, puede agregarse que en la práctica, no existe una definición rigurosa que precise totalmente el alcance y la denominación de lo que se entiende por las diferentes etapas del proyecto de ingeniería (ingeniería conceptual, ingeniería básica e ingeniería de detalle) que, a veces un tanto arbitrariamente, se pueden distinguir en el desarrollo de la ingeniería necesaria para un proyecto específico o más apropiadamente para un emprendimiento en general. En la diferenciación exagerada de dichas etapas convencionales, se suele derivar a una visión fragmentada del rol integrador y continuo que desempeña la ingeniería de proyecto, ya que cada una de las fases de la ingeniería, no importa cómo se denominen, inevitablemente se traslapa e interactúa con la anterior, dando lugar a un proceso de ajustes y cambios que se retroalimentan para cumplir verdaderamente los objetivos perseguidos por el mandante, de acuerdo a sus restricciones de tiempo y costos.


En definitiva, los proyectos mineros, industriales y de las obras de infraestructura, no responden a una única y previa especificación clara, precisa e inequívoca, sino que al cumplimiento de muchos objetivos y procesos de optimización diversos que interactúan y, su correcto y oportuno logro, produce el proyecto óptimo que debe finalmente pasar a la etapa de construcción, de acuerdo a los criterios y parámetros más adecuados y admisibles a cada situación específica. En otras palabras, análogamente a una obra de arte, el proyecto sólo queda especificado totalmente, cuando se termina.

De todo lo anterior puede concluirse, que en el mejor interés de los Mandantes de Proyectos de Ingeniería de Detalle de todo el país, , en el proceso de adquisición de estos servicios, se debe considerar principalmente la experiencia y solvencia técnica de la empresa de ingeniería que los proporciona, la calidad del equipo de profesionales que participará, las metodologías innovadoras propuestas y el grado de satisfacción del Mandante respecto de estudios anteriores, siendo el precio un antecedente más a ponderar, pero no el más relevante, pues el costo de la Ingeniería.

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